lordodiestro

Matrimonio gay

In Uncategorized on noviembre 3, 2009 at 9:16 pm

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Ahora resulta que oponerse al matrimonio gay –y por extensión, a los derechos de los homosexuales– es una cosa de derechas. La propaganda progre nunca dejará de sorprendernos. Lo cierto es que todo tipo de ideologías se opusieron a los homosexuales a lo largo del siglo XX. El respeto a la libre orientación sexual es muy reciente y, si alguien destacó en las persecuciones, fueron los regímenes totalitarios comunistas. La URSS, pero todavía muy recientemente Cuba, discriminaron y reprimieron a los homosexuales, ¿con esos queremos compararnos?

Puede consultarse en las memorias del que fuera diputado socialista por Badajoz, Juan Simeón Vidarte, antes de la Guerra Civil, la reacción de Largo Caballero al ver los números de transformismo que se celebraban en el Paralelo de Barcelona. Tras la revolución, decía, no habría sitio para esos desviados. La izquierda no puede darnos lecciones en este asunto para nada, o al menos, si no nos dejamos.

Siendo liberales de verdad debemos respetar las elecciones individuales, y como dice la mejor constitución jamás escrita (la de EEUU), dejar que cada cuál busque su propio camino a la felicidad. Nada en nuestro ideario debe oponerse al matrimonio gay, sin menoscabo de los apoyos sociales de la familia tradicional.

Además, seamos prácticos (se supone que es lo que nos distingue de los progres). El sector turístico gay es una oportunidad de oro para uno de los principales pilares de nuestra economía. No debemos desaprovecharlo, ni tampoco urdir desencuentros en la red de pymes y emprendedores de nuestro tejido industrial. La iglesia católica pidió a sus acólitos que boicotearan las bodas gays, ¿se imagina lo propio contra las bodas católicas de todos los floristas, diseñadores de vestidos de novias, y decoradores que son homosexuales? Por favor, un respeto al dinero.

 

 

Lenguas de España

In Uncategorized on noviembre 2, 2009 at 9:54 pm

A menudo los progres nos acusan de habernos apropiado de la palabra España, de su bandera, de sus mitos nacionales. Bueno, será porque ellos se han dejado. Algo parecido nos ocurre, empero, con las diversas lenguas de España. Es frecuente que la gente de derechas sienta que los catalanes habla catalán para fastidiar, lo mismo que los vascos o gallegos, como si les doliera usar el castellano; y seguro que entre los nacionalista es así, pero la mayoría de los habitantes de las regiones bilingües lo llevan si problemas, tienen dos lenguas propias que aman por igual.

Lenguas_de_España

¿Por qué renunciar a la rica herencia idiomática de nuestra noble nación? Vasco, gallego, catalán o asturiano son lenguas tan españolas como el castellano, aunque les fastidie a los nacionalistas. No dejemos que se apropien de ellas porque no son suyas, son de todos.

Cierto que la hermana mayor y más pujante lengua de la nación es el castellano, que compartimos como millones de personas en todo el mundo gracias al relevante papel de nuestra patria en la Historia. Seamos liberales también con los idiomas, el español castellano es un producto consolidado que bien puede andar por sí solo, las otras lenguas españolas necesitan de más cuidados para tenerse en pie. No son competencia para la lengua común y por eso, tampoco sus enemigas. Sirvámonos de ellas como un añadido exótico para refrendar nuestra marca España en el mundo globalizado.

Memoria histórica

In Uncategorized on noviembre 2, 2009 at 9:23 pm

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De acuerdo, todo el tema de la Memoria Histórica nos podrá parecer una cortina de humo progre para tapar los verdaderos problemas de España, o una malograda revancha contra la historia de malos perdedores. Pero nosotros, gente emprendedora, deberíamos ver esta ocasión como una oportunidad.

¿Qué tiene de malo que los familiares de desaparecidos busquen a sus muertos en fosas y cunetas? O dicho de otro modo, ¿por qué nos debería importar a nosotros? La derecha española normal no debería sentirse en absoluto identificada con el Franquismo, allá las querellas de quienes pierden el tiempo recordando (más allá de la curiosidad histórica) los episodios de la muy dejada atrás Guerra Civil. Que sigan peleando rojos y fascistas ¿qué tenemos que ver nosotros con ellos? Desde luego nada con los segundos, seamos liberales y demócratas, seamos una derecha creada ex nihilo para el bienestar de la patria en el siglo XXI. Sin complejos condenemos el Franquismo y todo lo que representó porque no tenemos nada que ver con él. Fue un régimen intervencionista, corrupto y totalitario, todo lo contrario de lo que queremos ser nosotros.

¿Que los progres quieren hacer un museo de la Guerra Civil en el Valle de los Caídos? Que lo hagan ya. Dejen que nosotros nos ocupemos de la tienda, lo del márketing y promociones se nos da mucho mejor.